Fuente: El Lenguaje de la tierra
Javier L. Gil León
Claudio J. Moreno Medina
Nicolás F. Martín Cabrera
El camello y el conejo son dos especies animales vinculadas a la historia de Lanzarote. El camello, como se llama al dromedario en las islas, servía de bestia de trabajo para transporte de carga y monta. Además, el aprovechamiento de su cuero, pelo o lana, carne y leche y sus escasas exigencias alimentarias lo hacían insustituible en el campo lanzaroteño. El conejo, por su parte, cuando se introdujo en la isla se reprodujo con muchísima rapidez, hasta el punto que antiguas descripciones ya decían de Lanzarote «es tierra de muchos conejos e palmas». Se aprovecha de él su carne y, en el pasado, el pelo de su piel, que se utilizó para la confección de sombreros. Otros animales también están presentes en la vida cotidiana de este entorno rural, como gallinas, gallos de pelea, patos y hurones para la cacería.