Productos marinos: pescado, erizos, sal


Fuente: Los Ranchos de Pascuas en Tinajo

Nicolás J. Lorenzo Perera
Mª Dolores García Martín

 

Pescado fresco o seco. Quienes lo ofertaban acostumbraban a traer la pesa de madera. El fresco (viejas, salemas, pescado blanco …) se portaba en el interior de cestas, protegido con sacos húmedos y con sevas o algas marinas; transportado a pie, las mujeres sobre la cabeza y los hombres a lomos de burro; podía proceder de diferentes enclaves costeros: Playa Blanca, La Santa, La Tiñosa …

Pescado seco de La Graciosa (en camello, dentro de sacos), principal­ mente lanjarones o pejines, pescado jareado, sardinas secas …; y de La Tiñosa (a lomos de burro).

Ambas modalidades de pescado podían mercarse o cambiar por di­ versos productos, muchas veces lo que hubiera o fuera necesario: paja para el burro, papas, higos picones, grano …: “un kilo de grano, un kilode pescao “.

Mujeres de Soo, de edad avanzada -recordándose a “Pepa la manca, le faltaba una mano”-iban a Tinajo “por este tiempo, ahora es el tiempo de los erizos, septiembre”, ofertando tan sustanciosa y gustosa mercancía que traían en burro, en el interior de una alforja o dos cestas, cubiertas con algas o sevas marinas para que se mantuvieran en buen estado “y la que no

tenía burro con cesta a la cabeza”. Se cambiaban por grano, un puño gofio o, principalmente, higos picones: ”un cesto de erizos por uno de higos picones”. Los erizos se abrían y, a continuación, se chupaba la sustancia co­mestible, muchas veces acompañada de gofio amasado. Dicha golosina atraía, como es lógico, a los más pequeños, acudiendo a la tunera con el propósito de cambiar a la vendedora cinco higos picones por un erizo.

Un producto tan decisivo como la sal (“la nevera que había antes”), esencial para condimentar los alimentos, hacer el queso, salar la carne, el pescado …, iba a buscarse al mar. O se compraba a las mujeres que se en­ cargaban de elaborarla: “la señora Mariana y la madre vendían medio almud de sal por dos pesetas” (1).

 

(1).- Información oral de doña Asunción Bernal Morales, 71 años. Tinguatón, VIII-2003.

 

Categorías: Datos históricos, Vendedores | Deja un comentario

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