Un Hotel en «Las Malvas

Fuente: Apuntes para la Historia de Tinajo
Por Inmaculada Rodríguez Fernández

 

 El 15 de noviembre de 1973 se vio una instancia presentada por D. José Jorge Fierro en representación de una sociedad llamada «Islote de las Malvas S.A.», que tenía su domicilio social en calle Juan de Padilla de Las Palmas de Gran Canaria. El señor Fierro solicitaba licencia del ayuntamiento para la construcción de un hotel con capacidad para quinientas habitaciones en el islote de Las Malvas, perteneciente al término municipal de Tinajo. La solicitud estaba acompañada por el proyecto técnico, proyecto que había sido suscrito por los arquitectos D. Ángel Colomina Abril y D. Eduardo García Berenguer.

Una vez fueron examinados los motivos expuestos y los informes presentados, la corporación tomó el acuerdo de conceder la licencia pedida para que pudieran llevar a cabo las obras en proyecto. A la hora de realizar la ejecución del edificio debería someterse expresamente al proyecto presentado y a una serie de condiciones específicas y generales que se le indicaban.
Como condiciones específicas pusieron las siguientes:
1 º. Las obras habrían de estar terminadas en e.1plazo de treinta meses, tiempo que se contaría desde que recibiera la notificación del acuerdo, salvo que se solicitara y se obtuviera prórroga de terminación.
2º.Antes de comenzar las obras el concesionario debería satisfacer en la depositaría del ayuntamiento la cantidad de
378.025 pesetas, importe de la liquidación de tasas que obraba en el expediente. Caso de no hacer.las efectivas en el plazo de quince días se expediría certificación de descubierto para su exacción por la vía de apremio.
Las condiciones generales establecidas fueron:
1 º. La concesión de licencia municipal que se otorgaba, sin perjuicio de las atribuciones de la autoridad superior, no presuponía derecho de propiedad y se otorgaba también sin perjuicio de terceros y de que se cumpliera lo establecido sobre requisitos mínimos de infraestructura en los alojamientos turísticos, del Ministerio de Información y Turismo.
2°. Las fachadas se hallarían sujetas, en caso necesario, a servidumbre gratuita de instalaciones de placas, número y soportes que el ayuntamiento estableciera.
3º. Las recogidas de aguas pluviales serian hechas evitan­ do en todo caso el desagüe a la vía pública.
4º. La licencia caducaría por no dar comienzo las obras antes del año de concesión, o no estuvieran terminadas en el plazo de treinta meses, salvo concesión de prórroga.
5º. Durante la ejecución de las obras no podrían interrumpirse los tránsitos públicos con efectos de clase alguna, materiales, escombros, andamios, etc.
6º.Cualquier modificación que hubiera de introducirse en el proyecto presentado debía ser comunicada al ayuntamiento para que éste concediera la nueva licencia, si lo consideraba oportuno.
7º. El propietario de la obra, o sus representantes, autorizarían a los técnicos municipales para realizar las inspecciones que el ayuntamiento estimara oportunas.
8º.Una vez terminada la obra, se pondría en conocimiento del ayuntamiento para que, por parte del técnico municipal, se procediera a comprobar si los trabajos se habían ajustado o no a la licencia concedida. Mientras esa visita no se verificara y se concediera la correspondiente certificación, no se podría dedicar el edificio a los fines propuestos.
9º. El incumplimiento de las condiciones, tanto específicas como generales, podría ser sancionado con multa, o con la paralización de las obras, previo acuerdo del ayuntamiento.
El 29 de noviembre la alcaldía dictó un decreto ordenando pasar la instancia de D. José Jorge Fierro, en unión de un ejemplar del proyecto técnico y demás documentos presentados para la construcción del hotel, al arquitecto municipal con el objeto de que éste informara sobre la adecuación del proyecto a las condiciones urbanísticas de la parcela o solar, con especial atención a las de suministro de agua, saneamiento y defensa del paisaje. El arquitecto, José Ignacio Torres Rojas, dictaminó que el proyecto estaba debidamente justificado. Una vez informados del dictamen, y tras un debate sobre el tema, los concejales tomaron el acuerdo, el 13 de enero de 1974, de enviar el informe al señor Fierro junto con la certificación del acuerdo.
El mismo representante de la sociedad volvió a presentar otra solicitud, leída el 17 de noviembre de 1974, en la cual exponía que la compañía pretendía llevar a cabo la construcción el hotel para el cual se le había concedido licencia, pero, por diversos motivos de carácter interno, que ya estaban en vías de una total solución, no se había iniciado. Por tal motivo pedían les fuera prorrogada la licencia para el plazo máximo posible. La corporación, estimando muy conveniente a los intereses generales del municipio la construcción del mencionado hotel, en la confianza de que por la entidad promotora podrían ser superadas las dificultades de carácter interno que indicaban , acordaron prorrogar por un año el plazo de la licencia para el comienzo de las obras y el de treinta meses para la terminación. Finalmente, el hotel nunca llegó a construirse.

Categorías: Reseñas históricas | Deja un comentario

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